El arte de contar con los vecinos
Arte y gentrificación en Barrios Unidos, Bogotá.
Arte y gentrificación en Barrios Unidos, Bogotá.
21-02-2026
El Centro de la Felicidad (CEFE) de Chapinero albergará la muestra fotográfica itinerante Desde las entrañas hasta finales de febrero. Esta creación liderada por Raúl Chaparro (1996) y Juan Montaña (2000) está compuesta por 19 fotografías impresas sobre tela que se templan en 10 módulos de tabla delgada.
Cada módulo tiene forma de casa y mide dos metros aproximadamente. Para que estas “casas” no se vengan abajo hay dos ladrillos de barro que les hacen peso en la base. Recorrer la exposición es como caminar entre un pesebre artesanal en el que se ven los rostros de vecinos y vecinas de la localidad de Barrios Unidos junto a un pequeño párrafo que da luces sobre sus historias o vínculos con el barrio.
Desde el parque del barrio San Miguel, Raúl Chaparro, el fotógrafo del proyecto, cuenta que lleva toda la vida habitando en ese sector. Su casa es de propiedad familiar desde hace tres generaciones.
“Yo nací en esa clínica que está allá”, señala lo que hoy es el Hospital Universitario Lorencita Villegas de Santos en el que se adelantan obras de expansión de infraestructura,“...mis primos viven a tres cuadras de esa esquina”, en esa esquina se está terminando un edificio, “...estudié allá donde se ve esa bandera de Colombia”, muestra el Liceo Hermano Miguel La Salle que está allí desde 1967.
Entre los 19 retratos que creó Raúl para la muestra se ven personas como Arturo, un señor que lleva más de 26 años cuidando carros afuera de la Parroquia San Miguel, o el de Alberto Paredes, un lutier que junto a su padre construyó las escopetarras que ganaron fama mundial en manos de César López. También hay un retrato de Fernando Cely, cofundador de la banda Rolling Ruanas.
En general son retratos de personas que mucha gente de la localidad no conoce pero que desde diferentes quehaceres conforman el tejido social de los 44 barrios que componen la localidad de Barrios Unidos. “Siento que tengo mala memoria y embarcarme en este proyecto me hace sentir que ahí van a quedar las fotos de lo que yo vi y viví acá”, expresa Juan Montaña, productor de la muestra.
Juan también explica que Desde las entrañas ahora se convirtió en un proyecto más grande llamado Ruta 44 que conciben como caravana cultural para fomentar el empoderamiento del barrio. “Queremos montar las historias de Barrios Unidos en una caravana que viaja por la ciudad”, explica.
Esta incertidumbre por la memoria y las historias del barrio también la sienten Valentina Méndez (2001) y Fabián González (1991) artistas escénicos creadores del proyecto transmedia Relatos unidos. Esta obra también se centra en las historias de los vecinos, pero con énfasis en la relación de estos con sus casas.
La tesis central con la que nació Relatos unidos es hacer arte comunitario para defenderse de las amenazas de expropiación, desalojo y gentrificación en el barrio El Rosario de la localidad de Barrios Unidos. Como es transmedia, la obra está compuesta por:
1- Una muestra fotográfica en la que Santiago Merchán (2002) toma fotos de las cocinas, las salas, las habitaciones, los patios y cualquier espacio de las casas por el que los vecinos le permitan pasar el lente.
2- Una obra de teatro documental en la que actores y actrices interactúan con vecinos que van expresando cómo se sienten con las tres torres de 25 pisos que les han construído en el barrio hasta el momento. “Este barrio siempre ha sido estrato tres, pero los que viven en las torres se creen estrato 10”, expresa un vecino durante la obra.
3- Unas mini crónicas publicadas en Youtube en la que vecinos cuentan cómo llegaron al barrio y qué relación tienen con sus casas. Algunas madres cabezas de hogar manifiestan en esas crónicas que viven de arrendar habitaciones y que si las pasan a un apartamento su calidad de vida se vería afectada.
4- También tienen un laboratorio de fotografía abierto a la comunidad todos los miércoles en el salón comunal.
“Dentro de poco Relatos unidos también será un podcast y una instalación interactiva que invite a los vecinos a preguntarse cómo se imaginan el barrio en los próximos años”, comenta Valentina, quien además de liderar el proyecto junto a Fabián, es habitante del barrio El Rosario también desde hace tres generaciones.
Por caminos diferentes pero cercanos, Relatos unidos y Desde las entrañas le están dando cara al tejido social de la localidad. Por ejemplo, entre las historias que se ven en el CEFE se reseña a Ana María, una joven maestra de baile y a Álvaro García, un consagrado maestro de ajedrez. Y entre las crónicas de Relatos unidos se ve a Flor Sanabria, una señora que recuerda cuando el barrio era de tierra y a Blanca Camelo que cuenta la historia de cuando le compró la casa a un banquero hace 29 años.
Juan y Raúl coinciden en que casi siempre se valora a la gente del barrio cuando ya no está, esa observación es parte de su motor creativo. También cuentan que la primera vez que expusieron Desde las entrañas, en un centro comercial del sector, los vecinos lo sintieron como un homenaje que les hacía el mismo barrio.
La producción artística de estos jóvenes funciona principalmente para evidenciar los componentes de lo que las ciencias sociales llaman “territorio”. Fabián González de Relatos Unidos, cita el libro Las ciudades invisibles de Ítalo Calvino para explicar el error de que en los planes de desarrollo se esté valorando el barrio como un gran lote. “Acá estamos cerca del Campín, el Parque de los Novios, La Virgilio Barco, El Parque Simón Bolívar, la Avenida 68 y la NQS, por eso es tan codiciado el barrio”, agrega Fabián.
Hay un antecedente importante en el que los vecinos y vecinas de El Rosario interpusieron una demanda y se movilizaron en contra de la Resolución 650 de 2019 (ERU) y el Decreto 835 de 2019. El decreto fue expedido por el exalcalde Peñalosa cinco días antes de que acabara su mandato.
La demanda alegó que no se tuvo en cuenta a los habitantes del barrio y que estos se sienten en riesgo de expropiación en un proceso al que le falta certeza de utilidad pública del terreno, es decir, sienten que se quieren construir torres de apartamentos que utilizan argumentos de beneficio público para lucrar a privados.
En la actualidad, Leidy Patarroyo y Jonny Ricaurte, presidenta y fiscal de la Junta de Acción Comunal del Rosario, explican que el barrio tiene una resolución de actuación estratégica junto a los barrios 7 de Agosto y El Campín. “Esto pretende modificar la infraestructura de los barrios. Pasar de casas a edificios de gran altura”. comentan.
Leidy y Jhonny también aclaran que no están en contra del desarrollo de la ciudad, pero que sí les molesta las formas. Esta figura llamada “actuación estratégica” podría obligar a los propietarios y propietarias a vender sus predios por el precio que el proyecto de construcción les diga, si se niegan, serían expropiados.
Agregan que de no ser por contactos con una concejal, no habrían podido confirmar esta información y conversar directamente con la empresa encargada de la renovación de la ciudad (RenoBo), La Secretaría Distrital del Hábitat y a la de Planeación, para que le expliquen el proyecto a la comunidad. “Ha sido muy difícil organizar e informar a la gente porque son cinco barrios involucrados”, cuenta Leidy en una de las crónicas de Relatos Unidos.
En cuanto a sus motivaciones artísticas Valentina dice que: “Yo como artista de Bogotá no me voy a poner a montar obras sobre el conflicto armado colombiano porque acá en la ciudad sufrimos violencias de otro tipo”. Hay que recordar que Valentina lleva toda su vida en el barrio El Rosario. “Para mí sería muy violento que un día nos llegara una carta de desalojo a nuestra casa que es grande y que era de mi abuela”.
Si esto pasara con la casa de Valentina y su familia, tendrían que acomodar su estilo de vida a un apartamento mucho más pequeño, tendrían que pensar en pagar administración en un edificio y quedarían a la expectativa de que sus costos de vida aumenten por la nueva estratificación que normalmente se aplica a los barrios cuando se llenan de torres de apartamentos.
Valentina, Fabián, Juan y Raúl han logrado financiar sus proyectos a través de convocatorias de arte y cultura del Distrito.
Aunque en la actualidad “la caravana cultural” Ruta 44 de Juan y Raúl se sostiene principalmente por el trabajo que logran complementar con el patrocinio de algunos comerciantes, todo empezó hace un año con su participación en los laboratorios de Barrios Vivos, un programa del Distrito. Hoy la muestra fotográfica ya tiene un libro y una versión expandida en el Metaverso.
“La estrategia Barrios vivos busca fortalecer la cohesión social a través del arte, la cultura y el patrimonio”, explica Felipe Duarte, Director de Asuntos Locales y Participación de la Secretaría de Cultura Recreación y Deporte. Felipe también cuenta que los laboratorios de Barrios Vivos manejan un presupuesto de entre 140 y 150 millones de pesos para cumplir un hito cultural de la comunidad.
Por su parte, el proyecto de Valentina y Fabián ha sido ganador en dos ocasiones de la beca Más cultura local que ofrece la Alcaldía para promover la cultura en las 20 localidades de Bogotá. En su página relatosunidos.com se pueden observar los adelantos del proyecto.
Por tanto, podría afirmarse que los recursos públicos por un lado se invierten en ciertas ideas de renovación y desarrollo de la ciudad, y por otro, en fomentar producción cultural comunitaria. En este caso, son los artistas jóvenes de Barrios Unidos quienes median esta tensión y proponen creaciones que, de no ser apropiadas y valoradas por su comunidad, por lo menos dejarán un registro en la memoria de la ciudad.
Memorias que también han recibido aportes de generaciones anteriores, como por ejemplo, los artistas que se pronunciaron cuando desalojaron al poeta Jairo Aníbal Niño para construir en el terreno en el que hoy está la Cinemateca de Bogotá y las torres de CityU en el centro, o la obra Barrio de Alejandro Sánchez que acumula años de estudios sobre la economía urbana, las distancias con sus actores y las estrategias de autogobierno que las comunidades desarrollan.
Este trabajo tiene elementos de periodismo gráfico que documenta las tensiones urbanas, la gentrificación y la resistencia cultural en la localidad de Barrios Unidos en Bogotá. A través de la investigación en terreno y el diálogo directo con los líderes de proyectos comunitarios, algunos datos y testimonios se tradujeron a un formato de cómic de no ficción. El objetivo de estas narrativas visuales es ofrecer una lectura empática y accesible sobre la defensa del territorio y la memoria barrial. Como historietista, mi metodología se centra en utilizar el cómic periodístico como una herramienta de documentación social que va más allá del texto tradicional.
Una versión previa y con edición externa de este texto fue publicada originalmente en el Periódico ARTERIA.